viernes, 7 de octubre de 2011

Soy diferente... porque se lleva! (un pensamiento para Steve Jobs)

Una mayoría de blogueros "vagos" comenzamos nuestros posts pidiendo disculpas por las largas ausencias y explicando los motivos de esas ausencias... yo no iba a ser menos... la verdad es que podría decir que la primavera y el verano me han tenido muy ocupada, y no mentiría, pero la realidad es que no he encontrado ningún tema que me produjera tanto placer como para plasmarlo aquí...
A colación de esta reflexión se me viene a la mente un ejercicio que realicé mientras asistía al Master de Coaching, que pretendía descubrir cuales eran los valores principales por los que yo, como ser humano me regía... confieso que el resultado no fue una sorpresa para mí, pero sí para algunos de mis compañeros que me miraron "un tanto de reojo"
A pesar de estar todos bastante bien integrados en el grupo y de disfrutar de una convivencia más que aceptable en general, tuve la sensación de que unos se extrañaban y otros me miraban intentando entender el por qué.... Asimismo, pude constatar que los valores principales que movían a la mayoría eran: la familia y el trabajo, venían secundados por otros como la honestidad, la lealtad...etc. en mi caso, el valor principal que resultó mover mi vida era "el placer".... esa noche, durante la cena, alguno más allegado a mí se atrevió a preguntarme si sabía de donde me venía tal comportamiento (suponiendo que algún background oscuro debía circundar mi vida) a lo que yo le contesté que sí, que lo sabía... le dije que tener el placer como valor principal respondía a mi buen estado de salud mental.... no estoy segura si me entendió... yo me quedé muy satisfecha, por lo tanto sentí mucho placer!!!
Como viene siendo habitual en mí, empiezo a escribir por un "avenate", suelto el título que avala mi idea y luego me pierdo en mis palabras subiéndome por cerros inesperados (los de Ubeda, tal vez) dos de mis mejores amigos me llaman Caótica Rafi.... por algo será... otro dice que soy más rara que el lapislázuli naranja (éste estudió en lugares más refinados, claro está) en cualquier caso, creo que los tres tienen razón al describirme.... y de nuevo siento placer.... en esta ocasión mi placer viene dado por "sentirme fuera de la manada" y con esto redirijo o mejor dicho empiezo a enfocar este post.
Ser diferente nos gusta a casi todos (hay a quién no, aunque nos sorprenda) pero ser diferente no implica ser original y por tanto no tiene más mérito que no serlo. Me impresionan poco las personas con conocimientos adquiridos por amplios que sean, con maravillosas orlas en sus despachos que avalan su resultado académico y que de alguna forma hacen "presuponer" su "capacidad intelectual".... por contra, me impresionan y mucho las personas con habilidades o destrezas... creo que la originalidad o la creatividad son fruto de la habilidad.... la habilidad de pensar de forma diferente (a lo que le llamamos pensamiento lateral) la habilidad para liberarse de creencias instauradas desde la infacia... habilidad para entender incluso a aquellos diferentes a nosotros... habilidad para esforzarse de forma altruista para entender lo inentendible... habilidad para explorar sitios o sensaciones que a priori no atraen.... habilidad para cambiar radicalmente su vida o su negocio... habilidad para divertirse en el proceso, etc....
Entre ellas hay una habilidad que me impresiona por encima de las demás... y es la capacidad de parecer "borrego" a ojos de los demás a pesar de saber que uno es muy "tigre" (haciendo alusión al cuento que narran los Sufíes a sus hijos para enseñarles qué significa "ser humano") y no importarle en exceso lo que los demás puedan pensar. Ser diferente porque "está de moda", bajo mi opinión, resulta tan vulgar como ser un "borrego"... Conozco a muchas personas que van de "diferentes" por la vida y su sello de identidad consiste en llevar la contraria sistemáticamente a todo, evitando razonar ni cuestionarse siquiera un poco el planteamiento desde otra perspectiva. Desde hace ya algún tiempo el mensaje ha venido siendo: "si quieres ser cool, debes ser diferente" pero nadie nos explicó en qué radicaba esa diferencia, por lo que, una vez más, como "borregos" fuimos directos a hacer aquello que los demás querían que hiciéramos... unos lo entendieron como rebeldía, otros como provocación, otros sencillamente repiten frases "guays" que les etiquetan como "gente cool" .... pero pocos.... muy pocos son originales....
Un pensamiento para Steve Jobs, al que muchos adoraban y otros muchos detestaban... Unos dicen que cambió el mundo... Otros se escandalizan y ofenden ante esa afirmación... personalmente creo que no fué ni tan bueno ni tan malo.... me quedo con la sensación placentera que a mí, personalmente, me producía, cuando presentaba sus productos, en su emotiva conferencia en Stanford, etc.... si esa sensación era fruto del Marketing, digo: "chapeau!" por tener esa habilidad creativa... a fin de cuentas, nunca me obligó a comprar nada y nunca me sentí engañada cuando lo compré...
Seguramente, en mi próximo post trataré un tema peliagudo y lanzo una pregunta: "somos seres emocionales... por tanto somos fácilmente manipulables?"

miércoles, 13 de abril de 2011

Los Anti-Optimistas

Me encuentro cada día a algunas personas que dicen no ser pesimistas, pero que tampoco creen que el optimismo sea el camino... a éstos yo les llamo Anti-Optimistas.
Me resulta muy curiosa la consabida frase de: "no, yo no soy pesimista, soy realista". Ayer hablaba con el señor que me hace las fotocopias. Un señor amable y "buen vendedor" que tiene un pequeñísimo negocio que lleva con cierta gracia y éxito... en el centro de la ciudad.
Me hablaba de lo mal que están las cosas... que había tenido que bajar los precios (gracias a Dios!! pensé yo, que cada semana le suelto unos cientos de euros... pero esto es harina de otro costal) y de lo difícil que resultaba manejar un negocio. No le faltaba razón al hombre, pero me llamó mucho la atención que siendo como es una persona alegre y aparentemente optimista, tomara el camino de la queja y del desánimo.
Le hablé de enfocar la vida en general con optimismo y positivismo, a lo que él me dijo que el optimismo no arreglaba sus problemas....
Y aquí es donde quiero llegar a parar: el optimismo no arregla nada por sí mismo, claro que no!! el optimismo es una actitud ante las circunstancias (vida, negocio, etc) igual que lo es el pesimismo. Es una elección que hacemos en base a nuestro estado de ánimo, normalmente o a un hábito aprendido.
El optimismo no arregla nuestros problemas... la solución a nuestros problemas está determinada por las acciones que tomamos con respecto a ellos. Pero... qué acciones tomaríamos con una actitud pesimista? Os enumero algunas de las frases más habituales de los pesimistas
1. Para qué voy a ir si no me van a escuchar?
2. Me va a decir que no, paso de llamar.
3. Voy a quedar en ridículo, no lo hago.
4. Está muy lejos de aquí y a fin de cuentas puede que cuando llegue ya sea tarde.
5. Seguro que alguien ha ideado esto antes que yo... etc. etc.
Podría seguir enumerando hasta aburrir. Pero qué lectura sacais de esto? Qué es lo que nuestro inconsciente nos está diciendo: NO QUIERO HACERLO!!! ni más ni menos.... sencillamente buscamos todas las excusas posibles para no afrontar eso que por "algún motivo" nos supone una incomodidad.
Sin embargo, una actitud positiva nos mueve directamente a la acción:
1. Y si cuando llegue, resulta que no ha ido nadie antes que yo?
2. No sé por qué pero siento que me va a decir que sí!
3. Seguro que si corro un poco, lo alcanzo.
4. Voy a llegarme a saludar a mi amigo Pepe, es posible que me pueda ayudar, etc.
Como podemos ver, la única diferencia es que en el primer caso, los pesimistas se paralizan y en el segundo caso los optimistas se ponen en marcha y no pierden la ilusión.
Habría que analizar el nivel de resiliencia de los primeros, quizá ahí esté la respuesta a la incomprensible actitud de tomar el pesimismo como bandera!!!
En cualquier caso, si alguien os dice alguna vez que el optimismo no arregla sus problemas, sabréis que es cierto, pero también sabréis que el pesimismo los empeora.

domingo, 23 de enero de 2011

Fitur y otras hierbas...

Pues ya desde la tranquilidad de unos pies bien "salmuereados" (palabra recién inventada por mí que pretende evocar esos baños de plástico llenos de agua caliente y sal que nuestras madres nos preparaban cuando volvíamos reventados de un partido de baloncesto en mi caso... ) tras los miles de metros pateados por los largos pasillos de esa feria llamada FITUR, me pongo manos a la obra para reflexionar sobre ese concurrido acontecimiento. Mi reflexión comienza, cuando tras dos largos días, quedo a tomar una cerveza con un buen amigo, también Coach, y me pregunta que ¿por qué? he venido a FITUR... (es lo que tiene contar con amigos Coaches, estás obligado a tener respuestas para todo...) en mi caso mi motivación era clara pero su pregunta me dió que pensar.... si le hiciéramos esa pregunta a cada una de las personas que deambulaban por allí cuántas de ellas tendrían una respuesta convincente? Todos conocemos la fama de FITUR y muchos pensamos que una mayoría de asistentes van de paseo... este pensamiento me tuvo "embobada" un buen rato, intentando encontrar la parte positiva y la parte negativa de ese hecho de "asistir sin más"... finalmente y tras darle unas cuantas vueltas, y estando tentada en muchas ocasiones a pensar que era un gasto innecesario para las empresas, que era un acto absurdo y que más bien podría ser un incentivo de empresa en lugar de una acción comercial, llegué a la conclusión de que no tenía razón al pensar esto. Es posible que una mayoría de las personas que asistieran no se llevaran a sus casas la más mínima productividad inmediata, ni siquiera a medio plazo, pero el hecho de "estar" de ser visible a los demás es algo que no podemos pasar inadvertido, máxime hoy que estamos en la "ventana del mundo" (facebook, xing, linkedin, twitter, etc) con el propósito de ser vistos y sobre todo ser recordados, en otras palabras: no caer en el olvido para nuestros conocidos/contactos/clientes/etc. Haciendo un giro enorme a mis primeros pensamientos negativos con respecto a FITUR, tengo que reconocer que a pesar de los pesares, es necesario estar: Ver y Ser Visto, Saludar y Ser Saludado, Recordar y ser Recordado.... a fin de cuentas somos seres humanos y la comunicación (en la forma que sea) es lo que mueve nuestras vidas... y lo que hace posible que sigamos en movimiento. Por otro lado, mi impresión profesional de FITUR 2011 es que en general una mayoría está mucho más receptiva a nuevas ideas, a nuevos métodos, a crecer y a escuchar... que no es poco... creo que es un buen indicativo de la necesidad existente, pero sobre todo de la reacción a esa necesidad que es lo que verdaderamente ayuda a salir del pozo. Vamos en el buen camino.... Feliz FITUR!!!!

lunes, 17 de enero de 2011

¿Cuál es tu pasión?

Esta simple y sencilla pregunta suele "levantar ampollas" cuando se hace de forma inesperada...
Tengo costumbre de hacer esta pregunta a todas las "pobres víctimas" que caen en mis manos profesionales, bien sea de forma individual, en sesiones de coaching o de forma grupal en cursos o entrenamientos grupales, y puedo decir que es la pregunta estrella... es esa pregunta a la que muy pocos saben contestar. Si les das unos cuantos minutos para pensar, lógicamente algo encuentran, pero queda patente que eso que han encontrado no es su pasión.
¿Qué nos ocurre a los seres humanos? ¿No tenemos pasiones? Puedo decir que en mi experiencia, entre aproximadamente unas tres mil personas a los que he realizado esta pregunta, no más de trescientas personas han tenido una verdadera pasión. Esto significa, que Pitágoras me perdone si me confundo, que dos mil setecientos carecen completamente de una clara motivación a ser feliz...
Esta pregunta suele venir a colación de una anterior: ¿Qué te hace levantarte de la cama cada día? una de las respuestas más "divertidas" pero a la vez más"escalofriante" es: "porque suena el despertador" y aunque todos echamos unas carcajadas, la persona que contesta eso, lo hace completamente en serio.... es decir, que su motivación a encarar cada día es nada menos que un sonido estridente que le recuerda que su felicidad "onírica" ha terminado, y que por poco que le apetezca, está obligado a hacer algo que posiblemente le resulte horripilento (en el peor de los casos) o medianamente soportable (en el mejor).
Como todas las cosas en esta vida, estas preguntas, tienen una parte positiva... y os puedo asegurar que un 80% de las personas a las que se les realizan estas preguntas vuelven a los pocos días para decirme: "me dejaste pensando... y realmente es que no hay nada que me apasione y eso no me gusta nada" yo suelo lanzar un suspiro camuflado porque ya se que a partir de ahí... podemos empezar a trabajar.
Mi teoría es que una persona sin pasiones, difícilmente tendrá otro tipo de motivaciones para afrontar el día a día... y todos sabemos que realizar un trabajo día a día sin conocer cuál es nuestra motivación para relizarlo no suele ofrecer buenos resultados.
Desde aquí animo a todos a que busquen qué es eso que les mueve en la vida... qué es eso con lo que se acuestan cada noche, en lo que piensan nada más despertarse cada mañana... aquello que aún estando inmersos en mil quehaceres, aparece o pasa fugazmente por nuestra mente, de vez en cuando... aquello que da sentido a parte de nuestra vida...
Es posible que os estéis preguntando por qué es tan importante tener esa pasión... otros igual estáis pensando que lo que he descrito es algo parecido a una obsesión... y puede que tengáis razón, pero explicaré por qué lo considero tan importante: ya vamos sabiendo casi todos que las emociones son lo que mueven el mundo, a todos los niveles, y entre ellas se encuentran esas emociones que necesitamos para hacer el mundo "funcionar".
La emoción, a través de complejos sistemas de funcionamiento, genera una serie de sustancias químicas en nuestro cerebro, que actúan directamente sobre nuestro comportamiento. En función de esas sustancias, que pueden ser potenciadoras o inhibidoras, nuestro comportamiento nos ayuda o nos obstaculiza. Ese comportamiento ofrece lógicamente un resultado, que de nuevo, en función del tipo que haya sido, será positivo o negativo... y finalmente ese resultado potenciará la primera emoción que había generado todo este proceso, de modo que si al final el resultado es negativo, la emoción será más negativa aún convirtiendolo en un círculo vicioso del que no resulta fácil salir.
Quizá esta resumida explicación ayude a conocer la importancia de "sentir pasión" por algo o de tener una clara motivación a la hora de hacer cualquier cosa... en cualquier caso, os animo a buscar vuestra pasión, o como mínimo a potenciar vuestras emociones de modo que sean ellas y no la apatía la que mueva vuestras vidas.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Somos como creemos? o creemos que somos como nos gustaría ser?

¿Te ha ocurrido alguna vez que has contestado a las preguntas de un test de personalidad (por absurdo que fuera) y lo has hecho pensando en como te gustaría ser en lugar de responder con un 100% de sinceridad? Si es así no te preocupes, eres absolutamente "normal" incluso si has dudado a la hora de asentir a esta pregunta, sigues siendo absolutamente "normal"...
El ser humano tiende a verse tal como le gustaría ser en lugar de verse como realmente es, y esta afirmación puedo constatarla cada día durante mis sesiones de coaching y/o mentoring a directivos y mandos medios. Cuando les pido que se evalúen del 1 al 10 en capacidad de liderazgo, rara vez me encuentro con menos de un 9... los más jóvenes e inexpertos a veces dudan entre el 8 o el 9...
luego llega la hora de la verdad...
Tendríamos que empezar por definir qué es liderazgo.... bla....bla....bla... más de lo mismo! hay miles de definiciones... En un foro de debate del Harvard Business Review en el que participo, llevamos días intentando aclararnos acerca de las funciones más importantes de un CEO y os puedo asegurar que ni una sola de las personas que han hecho aportaciones han dado ni una sola clave práctica. Todos han definido más o menos, han teorizado "un CEO debe tener clara la misión y visión de la empresa" "un CEO debe saber delegar y contar con un equipo eficiente" "un CEO bla...bla...bla...." como diría mi hijo: patraña!
Creo que este es exactamente el problema con el que nos encontramos a la hora de liderar: no sabemos convertir la teoría en algo pragmático y menos aún sabemos aplicarlo o explicarlo de una forma sencilla para poder aplicarlo en el día a día.
Esta misma tarde le preguntaba a uno de mis coachees al observar su cara de desesperación ante los resultados económicos de su equipo: "cuando haces seguimiento a los resultados, y tu equipo te pone alguna de las excusas habituales, qué les dices?" para mi asombro (ya que era un líder 9 según él mismo), no supo qué contestar... También pude ver su cara de alivio cuando le ofrecí algunas respuestas (el mentoring ayuda a sacar más de una sonrisa de alivio :)
Aquí entrarían en juego varios factores: 1º que realmente te solidarices con ellos y pienses que tienen razón "como van a vender con la que está cayendo!" 2º que realmente no se sepa como contra-argumentar.... y aunque el primer factor es bastante común: tenemos tendencia a confundir lo "difícil" con lo "imposible", lo que normalmente me encuentro es que nadie ha enseñado a estas personas, que hoy día se les supone líderes, a liderar. Los menos expertos tienden a "ahogarse en un vaso de agua" lo que les lleva a cargarse con el trabajo de todos (al no ser capaces de liderar, ellos hacen el trabajo) y acabar quemados al poco tiempo. Y los más expertos contestarían algo así como: "pues lo objetivos hay que cumplirlos!" (el puñetazo en la mesa cada día se ve menos, aunque a veces aún me lo encuentro) A pesar de ser personas que han terminado una carrera, han realizado al menos un Master y tienen cierta experiencia laboral en gestión de equipos, tienen, en general, pocas habilidades para gestionar a otras personas aunque conozcan la teoría bastante bien.
Sin embargo, a la hora de evaluarse saben que por sus puestos "deberían" ser grandes líderes (nivel 9 o 10) y se evalúan como tales porque acaban creyéndose que lo son... y el que no esté de acuerdo que mire en su job description!
Como decía al principio de este post (ya sabeís que los de "pensamiento lateral avanzado", nos vamos fácilmente por las ramas :) nos gusta creer que somos comos nos gustaría ser o lo que es peor como los demás esperan que seamos... creo sinceramente que a veces nos falta la humildad para reconocer que no tenemos por qué saber de todo y que se aprende mucho más preguntando que haciendo creer que sabemos lo que no sabemos...

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Un miércoles cualquiera... un abrazo cualquiera...

Un miércoles cualquiera, sino fuera porque estamos en Diciembre y hoy, una vez más han sorteado el "Gordo" de Navidad... Miro por la ventana y cae agua a "mantas", como dice mi madre... no ha parado de llover desde hace tres días, inusual en Málaga, aunque cada vez más frecuente (qué hemos hecho con el planeta?) No me apetece salir a la calle, ayer ya tomé mi dosis de frío y humedad cuando salí a almorzar con un buen amigo con el que tuve ocasión de debatir sobre mil cosas (hacía casi dos años que no nos veíamos) y como buenos amigos que somos, no estamos de acuerdo en casi nada, lo que hace nuestros infrecuentes encuentros más estimulantes aún. Fueron unas cuantas horas de animada charla, de buen vino, de risas, de recuerdos, de temas pendientes, de "matices" (así habíamos titulado nuestra cita.... tenemos la costumbre de ponerle título a nuestros encuentros) y unas cuantas horas de análisis de comportamientos (los dos somos muy dados a esto) y otras cuantas horas de "verdad absoluta" (llamo así a esos momentos en que puedes decir todo aquello que pasa por tu mente sin tener en cuenta lo que pueda pensar la persona que tienes enfrente, porque sea lo que sea, sabes que te entenderá) Debo aclarar que "Peter", el amigo con el que almorcé es uno de mis "amarillos"... quien conozca el concepto entenderá nuestra relación y seguramente será capaz de visualizar nuestro encuentro con la ambientación exacta. (quien no lo conozca, le recomiendo que indague... es imprescindible tener "amarillos" en tu vida) Al despedirnos me dijo: "has aprendido a abrazar" le prometí trabajar en ello años atrás, y aunque aún me cuesta, yo también he notado que he mejorado. Durante mi vida me he encontrado con muchas personas que no sabían abrazar, pero yo no fui consciente de no saber hacerlo yo misma hasta que alguien me lo dijo. Realmente ni siquiera pensaba que fuera importante... Tengo mi personal teoría sobre por qué a unas personas nos cuesta abrazar o mostrar nuestras emociones más que a otras... los expertos cuentan versiones muy distintas y no estoy en absoluto de acuerdo con que todos hayamos tenido carencias afectivas en la niñez. Lo que sí he podido constatar a lo largo de los años es que a las personas a las que nos cuesta expresar nuestras emociones tenemos unos cuantos rasgos más en común: 1. nos sentimos incómodos al recibir regalos (aunque valoremos el detalle) 2. nos sentimos incómodos cuando nos halagan (aunque por dentro nos guste oírlo) 3. nos sabemos vulnerables hacia ciertas conductas y las evitamos 4. tenemos cierta tendencia a emociones "yo-yo" (ahora siento/ahora no siento) 5. cuando nos dejamos llevar por nuestras emociones, tenemos tendencia a dar marcha atrás Podría continuar con unas cuantas más, pero creo que ya ha quedado bastante claro lo que nos ocurre: una vez más el MIEDO es el protagonista. Como trabajo en ello y poco a poco voy consiguiendo superar cada uno de mis miedos, animo a todo el que se vea reflejado a que no tenga miedo a vivir. Vivir supone sentir, disfrutar, sufrir, fracasar, tener éxito, reír, llorar... y un sinfín de emociones, unas más agradables que otras, pero todas necesarias para crecer como ser humano. Animo a abrazar y dejaros abrazar, sin sentir miedo, sin sentirse invadido, sin sentir que se invade... simplemente sintiendo el calor del momento, el afecto, el cariño y la sensación placentera de saber que en ese momento hay alguien que quiere abrazarnos y a quien nosotros, en nuestro fuero interno queremos también abrazar.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Procrastinación... "esa palabreja"

Últimamente está muy de moda ponerle nombres "extraños" a conceptos muy antiguos y aunque efectivamente la palabra tampoco es nueva (viene del latín: procrastinare) creo que su uso ha sido infrecuente o poco común entre los "mortales de a pié"... En cualquier caso, como decía, el concepto es muy antiguo y no por ello poco importante. La procrastinación no es otra cosa que postergar asuntos importantes y en su lugar realizar otras tareas que no lo son tanto. Algunos psicólogos lo entienden como una enfermedad, lo asocian a la baja autoestima o a la depresión... a fin de cuentas lo entienden como una anomalía del comportamiento. Argumentan que el hecho de procrastinar o postergar lo importante es debido a la ansiedad que produce esa tarea en concreto, bien sea porque requiere cierta valentía de la que carecemos, porque produzca tedio o aburrimiento, porque nos obliga a tomar una decisión, etc. También aluden al exceso de perfeccionamiento o miedo al fracaso como factores influyentes. No seré yo quien contra-argumente, pero sí quisiera decir que como gran "procrastinadora" que he sido en el pasado, lo achaco a una total y absoluta falta de disciplina (muy común entre los que nos consideramos creativos y "diferentes"). Sólo hay que observar las colas interminables que se forman a la hora de entregar cualquier documento oficial, para darse cuenta de que es un mal bastante común y sinceramente, por muy difícil y dura que sea esta vida, me cuesta creer que todos andemos "deprimidos" o tengamos una ausencia total de autoestima. Me inclino más a pensar que, en general, (sálvese quién pueda) educamos bastante mal a nuestros hijos: somos excesivamente permisivos y nos hemos convertido en "hedonistas" refinados que solo movemos un dedo si de antemano sabemos que aquello nos va a producir placer. ¡Que conste que no tengo nada en contra del placer! En absoluto! Me parece un gran premio... y precisamente por eso, cuando deja de convertirse en premio y se convierte en "modus vivendi" pierde gran parte de su encanto. Permitidme pues, como gran hedonista que pretendo seguir siendo, romper una lanza por esa disciplina férrea que convierte al placer en lo que realmente es: "un paraíso al final del infierno"